Rosalia concierto en Bogotá. Sonidos y Silencios

Rosalía: del “Motomami” al universo Lux, una artista que no deja de transformarse

Rosalía no es solo una estrella del pop: es, probablemente, una de las artistas más influyentes y disruptivas de la música global en la última década. Su carrera ha estado marcada por una constante reinvención, por la mezcla de tradiciones con sonidos contemporáneos y por una búsqueda artística que rara vez se queda en lo cómodo. Nacida en Barcelona, comenzó su formación en el flamenco, un género que estudió a profundidad desde muy joven y que sigue siendo una base clave en su universo creativo. Sin embargo, desde sus primeros trabajos dejó claro que lo suyo no era repetir fórmulas, sino transformarlas.

Ese espíritu se hizo evidente con El mal querer (2018), el disco que la proyectó internacionalmente y la consolidó como una artista capaz de mezclar flamenco con pop y música urbana de una manera totalmente nueva. A partir de ahí, Rosalía empezó a expandir su alcance global con colaboraciones y lanzamientos que rompieron barreras de idioma y género, posicionándola como una figura central del pop contemporáneo. Su sonido comenzó a integrar reguetón, trap, electrónica y R&B, siempre con una identidad muy marcada, lo que la ha llevado a ser considerada una “estrella del pop atípica” por su capacidad de moverse entre estilos sin perder coherencia.

En 2022 llegó Motomami, el álbum que terminó de confirmar esa libertad creativa. Más que un disco, fue un manifiesto: una obra experimental que mezcla pop, reguetón, flamenco, sonidos lo-fi y estructuras poco convencionales, todo atravesado por una narrativa muy personal. El proyecto fue concebido como un collage de influencias y emociones, y logró convertirse en su trabajo más confesional hasta el momento. La crítica lo celebró ampliamente y el impacto fue inmediato: Motomami no solo acumuló millones de reproducciones, sino que también ganó el Latin Grammy a Álbum del Año, consolidando a Rosalía como una de las voces más importantes de la música en español.

Pero, fiel a su forma de trabajar, Rosalía no se quedó ahí. Tras el fenómeno Motomami, su siguiente etapa llegó con Lux, su cuarto álbum de estudio, lanzado en noviembre de 2025. Este proyecto marca un giro en su sonido y en su discurso. Si Motomami era velocidad, energía y ruptura, Lux se mueve en un terreno más introspectivo y espiritual. La propia artista ha explicado que el álbum nace de una búsqueda interior, de la necesidad de explorar la luz, la imperfección y el sentido más profundo de la creación. Musicalmente, el disco mezcla pop global con elementos orquestales y colaboraciones diversas, ampliando todavía más el universo sonoro que ha construido. 

Ese nuevo momento artístico es el que está llevando al escenario con el LUX Tour 2026, una gira que se perfila como la más ambiciosa de su carrera. El tour recorrerá decenas de ciudades en Europa, Norteamérica y Latinoamérica, con un montaje que promete ser más que un concierto: una experiencia visual, sonora y conceptual, en línea con la evolución estética de la artista. A diferencia de su gira anterior, centrada en la energía cruda de Motomami, este nuevo show apunta a una puesta más elaborada, incluso con elementos cercanos a lo teatral y lo orquestal, reflejando el carácter del nuevo álbum. 

En ese contexto, su paso por Colombia se vuelve especialmente relevante. Rosalía regresará a Bogotá como parte de esta nueva etapa, con conciertos programados para el 16 y el 18 de julio en el Movistar Arena, después de agotar rápidamente una primera fecha y sumar una segunda por la alta demanda. Su regreso no solo confirma el lugar que ocupa en el mercado latinoamericano, sino también el vínculo fuerte que ha construido con el público colombiano en los últimos años. 

Lo interesante de este momento es que Rosalía llega en plena transformación. No es la misma artista de El mal querer, ni siquiera la de Motomami. Es una versión más compleja, más reflexiva, que sigue empujando los límites de lo que puede ser el pop. Por eso, sus conciertos hoy no son únicamente una oportunidad para cantar éxitos como “Despechá” o “Saoko”, sino para ver en vivo a una artista que continúa evolucionando, arriesgando y redefiniendo su propio camino.

Y tal vez ahí está la clave de su impacto: Rosalía no repite fórmulas, no se instala en un lugar seguro. Cada etapa es distinta, cada álbum abre una conversación nueva. Y ahora, con Lux y su gira, esa conversación llega otra vez a Bogotá.

Columna para ADN Junio 2 de 2026 – Sonidos y Silencios por @Memoospi